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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Carcajada (Etimología)

Me habría gustado encontrar
una foto de un árabe riendo
a carcajadas, pero este bebé
podría ser árabe.

Leyendo "El arte del placer" de Goliarda Sapienza, encontré la palabra "carcajada", y me pareció hermosa. Me sonó a árabe como "carcaj", así que la busqué en un diccionario de etimologías:

carcajada: Ár. qahqaha= risa violenta; suf. atus= conjunto de.
Dícese de una risa muy fuerte.
 Así que sí, es árabe. Hermosa.




domingo, 7 de diciembre de 2014

Piafar

Modesta se mete en el agua, y Carmine se asusta.

-- ¡Basta Modesta! ¡Me has asustado! ¡Oh, hija, estas son bromas de curas! ¿Qué necesidad hay de irse tan lejos? ¡Juro que me asustas! ¿Y si te hubiera dado algo? ¡Estás toda fría y temblorosa! ¡Y yo aquí en tierra, impotente, mirando!
Vuelta a la vida, me dejo llevar en brazos de él.
-- Vamos. Es inútil que te ponga el vestido. ¿Sabes qué voy a hacer? Te envolveré en la manta de Orlando. ¡Oh, hasta Orlando piafa, juraría que también él se ha asustado!

De el "Nuevo diccionario Ilustrado Sopena de la lengua española", 1970,
Piafar: Alzar el caballo, ya en una mano, ya otra, y golpear con fuerza el suelo.








Orlando y Rinaldo

Sigo leyendo "El arte del placer" de Goliarda Sapienza. Carmino y Modesta hablan juntos en la cama. Carmino dice:

¡ah! dadle a un chaval un Orlando, y un Rinaldo, hacedle soñar con palabras nuevas y uniformes nuevos, hacedle creer que será amo, y se convertirá en esclavo sin ser consciente de ello.

Vittorio Orlando, 1919.
Supongo que Orlando es Vittorio Emanuele Orlando, un político italiano. Apoyó a Mussolini al principio, pero a partir de la instauración de la dictuadura facista lo retiró y tuvo que huir del país. También fue uno de los impulsores de la entrada de Italia en la primera guerra mundial, a favor de los aliados.

En cuanto a Rinaldo, no sé. Talvez sea Rinaldo Arnaldi.







Imagen sacada de Wikipedia.

Dehesa

Estoy leyendo "El arte del placer" de Goliarda Sapienza. Inès, una enfermera, está embarazada del hombre al que cuidaba, y habla con Modesta, la protagonista de la novela.

Me incorporé de la cama, apoyándome en la cabecera como hacía Gaia. Seguía con la mirada los movimientos de aquella muchacha. Era cierto, su talle y sus pesadas caderas habían pueso fin a esos elegantes gestos de lady like y se le veía el pelo de la dehesa. Me asaltó una simpatía que antes no sospechaba tener por esa muchacha y habría roto a reír... cuando me topé con sus ojazos , de mirada perdida, llenos de lágrimas contenidas.

Encontré esta página que dice:

Dice Justo Fernández Torres en su Hispanoteca que tener todavía o seguir con el pelo de la dehesa significa conservar ciertos resabios de rusticidad o tosquedad típicos de un estado anterior
Toros pastando en una dehesa.

Una dehesa es una porción de tierra destinada a pasto de ganado.[1].









[1] Según el "Nuevo diccionario ilustrado Sopena de la lengua española", 1970.
Imagen sacada del sitio "Ecologistas en acción".